Para trabajar hábitos de cuidado del medio ambiente, en esta ocasión nos hemos centrado la contaminación atmosférica. Para tomar conciencia de este problema jugamos con el aire de nuestra clase. Estuvimos oliendo que no había ningún olor en la clase fuerte o desagradable. Luego, con la ayuda de un cigarrillo y una botella, estuvimos viendo el cambio del olor, el cambio de color en el aire, especialmente dentro de la botella, y las consecuencias negativas de oler el humo del tabaco, de los coches... A continuación prendimos fuego a un papelillo en lugar del cigarro e hicimos una cascada de humo en la cual pudimos observar como el resto de agua que había en la botella cambiaba de color transparente a color amarillento. Ello dio pie a lanzar multitud de teorías e hipótesis sobre lo que había pasado en el interior de la botella; y extrapolándolo al cuerpo de las personas que fuman o que están expuestas al humo constantemente. Repetiremos este experimento en el tercer trimestre porque se quedaron con ganas de saber más.
En un rinconcito de Huelva llamado Bellavista aguarda oculto este blog que pertenece ahora a una clase de Educación Infantil de 3 años singular, llena de ilusión, fantasía y unos peques con habilidades de todo tipo: ellos y ellas son irrepetibles, únicos y diferentes. Y así, entre risas, bromas, alegría, humor y mucho amor... cada día disfrutamos investigando y jugando para aprender a aprender, desarrollando nuestras competencias y capacidades. ¿Queréis ver lo que sucede en ella?
Ahora no me puede ver con un cigarro.
ResponderEliminarSii es verdad. Cada vez que me ve fumando me dice nooooo!!! que es malo para los pulmones y nada le caso y lo tiro. A intentar dejarlo!!!!
ResponderEliminar