¡Feliz día de la Tierra! Nuestra última siembra.
Estos días hemos vivido en el aula uno de esos momentos que quedan guardados para siempre: la siembra de nuestro huerto. Pero no ha sido una siembra cualquiera. Para nuestros niños y niñas de 5 años, tiene un significado muy especial, porque será la última antes de dar el salto a Primaria… y también la última cosecha que recogerán en esta etapa.
Con sus manos llenas de ilusión, han plantado tomates, pimientos, melones, sandías...una experiencia auténtica que conecta directamente con la naturaleza y con el paso del tiempo. Han preparado la tierra, han aprendido cómo colocar cada planta y han entendido que cada una necesita su espacio, su agua y su atención.
Más allá de lo visible, esta actividad está llena de aprendizajes profundos. Han utilizado vocabulario específico, han seguido procesos, han trabajado en equipo y, sobre todo, han demostrado una gran responsabilidad. Saben que lo que han plantado hoy necesitará días, semanas y cuidados constantes para crecer.
Y ahí está la magia: mientras las plantas crecen, ellos también. Igual que esos tomates o esas sandías que poco a poco irán tomando forma, nuestros alumnos han ido madurando a lo largo de Infantil. Han echado raíces, han aprendido a convivir, a expresarse, a descubrir el mundo con curiosidad.
Cuando llegue el momento de la cosecha, no sólo recogerán frutos. Recogerán el resultado de su esfuerzo, de su paciencia y de todo lo que han vivido juntos. Será un cierre simbólico y precioso, una forma de despedirse de esta etapa con las manos llenas… y el corazón también.
Porque sí, sembramos tomates, pimientos, melones y sandías. Pero también sembramos recuerdos, aprendizajes y ganas de seguir creciendo.
















































