Este viernes nos será difícil de olvidar. Porque no sólo celebramos con alegría la llegada de la romería, sino también teníamos que despedirnos con tristeza de nuestro maestro Jesús. Él no lo sabía pero le teníamos preparadas algunas sorpresillas: un marco de fotos gigante como su corazón firmado por todos nosotros;Tuli que quería conocer su colegio grande; y un gran cuento para que antes de dormir nos recordará en el cual le dibujamos con mucho cariño.
Nuestras familias también quisieron devolverle todo el cariño y amor con el que nos ha ayudado a aprender este tiempo, y le regalaron unas zapatillas muy chulas. Un gran gesto.
El maestro Raúl le hizo una peli con sus mejores momentos que nos hizo llorar a muchos.
Y cómo nos pusimos un poco tristes pues volvimos a la fiesta para celebrar los cumpleaños de Pablo y Manuel con tarta y chuches. Hoy todo estaba permitido.


































