Llegar a clase sigue siendo un aliciente para todos nosotros porque nuestra clase es un lugar diferente, mágico, en el que todo puede pasar y en el que cabe desde una hormiga hasta un dragón chino. Y eso es lo que pasó. Al entrar en el aula nos encontramos un enorme, gigantesco y exhuberante dragón chino que ocupa toda la clase, con una nota en su boca, en la que nos traía un nuevo destino y un nuevo capítulo de la Vuelta al Mundo en Ochenta Días.
¿Y qué hace uno si aparece un Dragón Chino...?
Pues divertirse de lo lindo.
Ya en clase, después de un improvisado pasacole, nos ponemos en su sitio con el ayudante a la cabeza.
Pedimos en una nota, las cuales se están haciendo un clásico, ayuda a todas las personas que conocemos.
Y la respuesta no se hace esperar. Y es espectacular.
Nos cuentan que no les gusta tomar el sol por eso usan una sombrilla que se llama parasol.
También nos aparecen trajes típicos y palillos para comer porque no usan cubiertos.
Se inventaron las cometas, y aquí tenemos la primera a medio terminar.
El calendario chino está lleno de animales. Este año nos cuentan que estamos en el año del Buey. Al tiempo aprendemos todos los animales que en el calendario aparecen y los clasificamos.
Creamos nuevos dragones.
La gastronomía china es muy variada. Ellos comen arroz chino y fideitos chinos. Nosotros comemos arroz y sopita de fideos.
Aunque el arroz da para mucho.
Llegan nuevos trajes... para todos. Estamos deseando ponérnoslos.
Pero para ello deberemos probar nuestra valía con los palillos, por lo que vamos a tomar el desayuno con palillos.
Con la plasti jugamos a realizar cosas de China.
Y Celebramos el Día de Andalucía con el cuento Hércules llega a Andalucía.
Nuestras compis traen flores para todos los que tengamos pelo largo.
Además de un puzzle de la vuelta al mundo super difícil.
Y no por ser el día que es dejamos de acordarnos del cumple de Alba.
Pues con un Olé al más estilo chino y un buen puñado de arroz, nos vamos de vacaciones por lo valgo yo.