Hoy hemos celebrado el cumpleaños del maestro Jesús. Le hemos regalado un gran abrazo y le hemos dicho lo que pensamos de él de formas muy diferentes, trabajando así las emociones. Se ha ido muy contento a casa, con la moral por las nubes. Y es que cuando nos ponemos, LA CLASE PELOTA ES MUY PELOTA.
Ah, y como al final pasa lo que pasa, ya no tenemos dos maestros, sino uno repetido dos veces. Huesos y ratones en sus camisetas... para que se acuerde de nosotros en un día tan especial para él.






































