Esta semana hemos vuelto a disfrutar de una sesión de yoga en clase y… ¡nos ha sentado fenomenal!
Antes de empezar, hicimos algo muy importante: paramos. Sí, sí… paramos el ruido, las prisas y las ganas de hablar para escuchar solo nuestra respiración. Nos encanta tener este espacio para cuidarnos por dentro y por fuera. Poco a poco aprendemos que respirar, estirarnos y dedicar unos minutos a la calma también es una forma de aprender.
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