En un rinconcito de Huelva llamado Bellavista aguarda oculto este blog que pertenece ahora a una clase de Educación Infantil de 5 años singular, llena de ilusión, fantasía y unos peques con habilidades de todo tipo: ellos y ellas son irrepetibles, únicos y diferentes. Y así, entre risas, bromas, alegría, humor y mucho amor... cada día disfrutamos investigando y jugando para aprender a aprender, desarrollando nuestras competencias y capacidades. ¿Queréis ver lo que sucede en ella?
domingo, 22 de marzo de 2026
Plantas florales para nuestro patio.
La siembra de una planta con flores el día que se inicia la primaria ha sido un poco caótica porque todos queríamos ayudar. Pero la primavera tiene muchas caras, aunque aquí no nos veáis a ninguno.
La Constelación de Draco
Arte efímero
Dragones de antes y de ahora.
Display La Boca por Virginia
La boca es una de las partes más importantes de nuestro cuerpo. No solo nos permite alimentarnos, sino también comunicarnos, expresar emociones y disfrutar de los sabores. Conocer sus partes y cómo cuidarla es fundamental para mantener una buena salud general. Por ello cobra especial importancia el display que nos trae nuestra compañera Virginia. Y si... ya cierro la boca. A disfrutar.
jueves, 19 de marzo de 2026
Leer al aire libre: cuando la biblioteca sale a respirar
Hay algo especial que ocurre cuando los libros abandonan las paredes silenciosas de una biblioteca y se encuentran con el cielo abierto. Como si las historias, de repente, respiraran de otra manera.
Este trabajo de lectura al aire libre nace precisamente de esa idea: llevar las palabras más allá de su espacio habitual y dejar que dialoguen con la naturaleza.
No hay techos, ni fluorescentes, ni mesas alineadas. En su lugar, hay sombra de árboles, luz cambiante y el sonido suave del viento.
Acuarela, el arte del agua
Display "Castuera" por Eva
Castuera: los ojos de una niña descubriendo historia y belleza
Hay lugares que se visitan… y otros que se sienten desde dentro. Castuera es uno de esos rincones que no necesitan artificios para enamorar. Basta con mirarlo a través de los ojos adecuados. Y esta vez, esos ojos son los de una niña. Para ella, Castuera no es solo un pueblo. Es donde se crió su madre. Es donde reside su abuela. Y es un escenario lleno de curiosidades, de calles que invitan a correr, de plazas donde todo parece tener una historia que contar. Camina despacio, aunque quiera ir rápido. Se detiene en detalles que los adultos muchas veces pasamos por alto: una puerta antigua, una fachada con el paso del tiempo, el sonido de las campanas que rompen el silencio. Todo le sorprende. Todo le parece importante. La historia que se respira Castuera no necesita presentaciones grandilocuentes. Su historia está en sus piedras, en sus rincones, en la forma en que el tiempo ha dejado su huella. Construye en su mente escenas que mezclan realidad y fantasía. Para ella, la historia no es algo lejano: está viva. Y así, sin darse cuenta, aprende. No hacen falta grandes monumentos para emocionar. Castuera tiene una belleza tranquila, de esas que no buscan impresionar, sino quedarse. Ella lo entiende a su manera. Castuera, para esta niña, no se trata sólo del lugar. Se trata de sus raíces.miércoles, 18 de marzo de 2026
Display "Golfo" por Alma.
Hay historias que no se cuentan, se sienten. Y esta es una de ellas.
No es “la mascota”. Golfo es familia. Es rutina, es risa, es consuelo… y, sobre todo, es el mejor amigo de una niña que ha aprendido a querer sin condiciones. Entre ellos no hacen falta explicaciones. No necesitan el mismo idioma. Se entienden en miradas, en gestos, en silencios compartidos. Ella le habla como si pudiera responderle. Le cuenta sus secretos, sus pequeños dramas, sus alegrías más grandes. Y Golfo escucha. Siempre escucha. Con esa paciencia infinita que solo tienen los perros, con esa forma tan pura de estar presente. Cuando ella ríe, él mueve la cola. Cuando ella se entristece, él se acerca. Cuando ella se tumba en el suelo, él se acurruca a su lado. Y así, sin darnos cuenta, hemos visto crecer algo precioso: un vínculo real, profundo, imposible de fingir. El guardián de su infancia Golfo no solo juega. Cuida. Está en cada paso torpe, en cada carrera por el pasillo, en cada tarde de dibujos y mantas. Es su compañero de aventuras y su protector silencioso. Como si supiera que su misión en esta casa es estar cerca de ella. Y quizás lo sabe. Porque hay una forma especial en la que la mira. Una mezcla de atención, ternura y lealtad absoluta. Como si en su mundo, ella fuera el centro de todo.
























































































